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Persiana nueva a medida

Instalación de persianas nuevas en Esparreguera, a medida

La instalación de persianas en Esparreguera empieza con el flexómetro apoyado en tu ventana. Tomamos la medida del hueco, fabricamos la persiana nueva en nuestro taller y la monta el mismo técnico que vino a medirla.

  • Hecha en taller propio
  • Aluminio, PVC, madera o alicantina
  • Con tu cajón o con uno nuevo
Técnico midiendo con flexómetro el ancho de una ventana para pedir su persiana nueva

Persianas a medida para cada hueco de la casa

¿Cuándo deja de tener sentido seguir con la persiana de siempre? Suele ser cuando el sol ha vuelto quebradizas las lamas o entra luz por las rendijas aunque esté bajada. También cuando cambias la ventana y la vieja ya no encaja en las guías. En una reforma pasa lo contrario, porque hay hueco y falta la persiana.

En los dos casos se deciden dos cosas. Una es el material y la forma de subirla, según cómo uses esa habitación. La otra es la medida, y ahí no hay margen, porque un centímetro de más hace que la lama roce en las guías y uno de menos deja una raya de luz a cada lado.

No siempre toca cambiar. Si la tuya solo tiene la cinta deshilachada o un par de lamas partidas, lo sensato es reparar la persiana que ya tienes, porque aquí, si algo tiene arreglo, se arregla primero.

Cómo tomamos la medida de tu ventana

La visita para medir no se cobra y sirve para tres cosas. Medimos de guía a guía a distintas alturas, porque en muchas casas la pared no está del todo recta y la persiana tiene que entrar por el sitio más justo. Luego tomamos el alto, desde el cajón hasta el alféizar, y abrimos la tapa del registro para ver qué eje, qué tambor y cuánto fondo hay dentro.

Con esos datos ya sabemos cuántas lamas lleva tu persiana y si cabe enrollada en el cajón que tienes. Pasa lo mismo que con una maleta en el maletero del coche, que no basta con que quepa de largo, también tiene que caber de grueso.

Fabricada en nuestro taller, no sacada de un almacén

Las lamas se cortan y se montan en nuestro taller con la medida que hemos tomado en tu casa, igual que el eje y, si hace falta, el cajón. Así no dependemos de que un modelo de serie se acerque a tu ventana, y si el hueco tiene una medida rara, la persiana se hace con esa medida. Como no esperamos el pedido de un fabricante de fuera, tu persiana está lista en muy poco tiempo.

Además, quien te mide es quien te la monta, así que el día del montaje llega alguien que ya ha visto tu cajón por dentro.

Urbanizaciones, pisos del Centre y sus cajones

En las casas de Can Comelles, Mas d'en Gall o Can Rial abundan los ventanales anchos y las persianas grandes. Cada urbanización repite, casa tras casa, el mismo modelo de persiana y de cajón. Después de 17 años trabajando en la zona los conocemos, y eso ahorra sorpresas el día que se abre el registro.

En los pisos del Centre, de La Plana o de El Castell los huecos suelen ser más pequeños y el cajón, muchas veces, de obra. Ahí lo primero es ver qué fondo deja, porque de eso depende el grosor de lama que cabe.

Persianas alicantinas para balcones, terrazas y porches

Una alicantina son lamas estrechas ensartadas en cordones que, al tirar, se van recogiendo en un rollo por arriba, y deja correr el aire aunque esté bajada. Va colgada por fuera, sin cajón ni guías, así que encaja donde una enrollable no cabe, como un porche, una galería o el balcón de una casa antigua.

En las casas con jardín de las urbanizaciones es la solución de toda la vida para el porche que mira a poniente, porque corta el sol de la tarde y la estancia sigue teniendo luz.

Alicantina de madera, de PVC o de aluminio

En madera es la clásica, pesa poco y da un aspecto cálido, aunque pide una mano de barniz cada dos o tres veranos si le da el sol de lleno. En PVC aguanta mejor la intemperie y le basta con agua jabonosa. La de aluminio es la más rígida y la que mejor se porta en huecos muy anchos, donde una lama más blanda acabaría curvándose por el centro.

Qué miramos antes de colgar una alicantina

Comprobamos que el techo o el dintel aguante los soportes, cuánto vuelo tiene el balcón y si la persiana va a tocar la barandilla al recogerse. El cordón pasa por unas poleas y se fija a un tope en la pared, para que la alicantina se quede a la altura que quieras y no baje sola cuando sopla aire.

Persianas de aluminio, PVC y madera, cada una para su ventana

No hay un material mejor que otro en general, hay uno que encaja con tu ventana. Se decide por tres cosas, cuánto sol recibe la fachada, el tamaño del hueco y el tiempo que te apetece dedicarle a mantenerla.

Persianas de aluminio con espuma

Por dentro, la lama de aluminio va rellena de espuma, que corta el paso al calor y al ruido, y pesa poco para lo que mide. Es la que más ponemos en ventanales de urbanización y en balconeras grandes, porque no se comba con los años como puede pasarle a una lama de plástico. Admite casi cualquier color y basta con pasarle un paño húmedo un par de veces al año.

Persianas de PVC

El PVC es la opción más económica y va bien en ventanas pequeñas o medianas, como las de cocina, baño o un cuarto pequeño de piso. En huecos muy anchos o con sol fuerte de tarde puede deformarse con el tiempo, y por eso no lo proponemos para cualquier fachada aunque el precio tiente.

Persianas de madera y de esparto

La madera se sigue pidiendo en casas antiguas y en reformas que quieren conservar el aspecto de la fachada. Tiene buen tacto y aísla bien, a cambio de un lijado y un barniz cada pocos años. El esparto y el junco quedan para porches y terrazas donde se busca una sombra ligera y un aire tradicional.

Persianas térmicas para las habitaciones que se calientan

Las térmicas llevan una lama más gruesa o con más relleno, y se nota en esos dormitorios que en verano no hay quien use por la tarde. Si además el cajón se aísla, la habitación guarda mejor el fresco de la noche con la persiana bajada.

Persianas de seguridad para la planta baja

En una casa de planta baja o con terraza a pie de calle se puede montar una lama de aluminio extrusionado con cierre autoblocante, para que nadie pueda subirla haciendo palanca desde la calle. Es una persiana de vivienda, pensada para dormir tranquilo con la ventana a ras de jardín.

Con cajón, sin cajón o monoblock

El cajón es la caja donde se enrolla la persiana, y de cómo esté depende buena parte del trabajo. En los pisos suele ser de obra, y en muchas casas de urbanización es de madera o de PVC, con un registro que se abre desde dentro de la habitación.

Aprovechar el cajón que ya tienes

Cuando está sano, lo limpiamos, revisamos el eje y los soportes y montamos dentro la persiana nueva. Es la forma más rápida y la que menos ensucia, porque todo se hace desde casa abriendo la tapa del registro, sin tocar la fachada.

Ya que lo tenemos abierto, aprovechamos para forrar el interior con una plancha aislante y poner burlete en la tapa. Es como ajustar bien la puerta de una nevera, porque por esa caja se escapaba el calor en invierno y entraba en verano.

Cajón nuevo, exterior o monoblock

Cuando el cajón viejo no sirve o la ventana se cambia entera, hay dos salidas. Una es el monoblock, que es la ventana y el cajón en una sola pieza, pensado para reformas y obra nueva. La otra pasa por atornillar por fuera del hueco un cajón exterior de aluminio, útil cuando dentro de la pared no hay sitio y no quieres albañiles en casa.

Si en ese hueco también te apetece ventilar de noche sin que entren bichos, cabe una de nuestras mosquiteras en Esparreguera, que medimos aprovechando la visita de la persiana.

Elegir la persiana según la orientación y el calor

En Esparreguera los veranos aprietan, y una fachada a poniente acumula horas de sol que una ventana al norte ni se imagina. Muchas quejas que vemos en persianas recientes vienen de no haberlo tenido en cuenta al elegir.

Los errores que más vemos al cambiar persianas que no tienen tantos años son estos.

  • Lama de PVC oscura en una fachada a poniente, que se calienta, se dilata y acaba combándose.
  • Persiana sin espuma en un dormitorio que recibe sol toda la tarde.
  • Cajón sin aislar justo encima de la cama.
  • Cinta en un ventanal que pesa demasiado para subirlo a mano cada mañana.

En los ventanales grandes merece la pena valorar persianas motorizadas desde el primer día. Montarlo ahora, con todo desmontado, evita tener que abrir otra vez el cajón dentro de unos años.

Un consejo para que la nueva te dure. Cada primavera, antes de los calores, limpia las guías con un trapo mojado y sube y baja la persiana entera un par de veces, porque el polvo acumulado es lo que más frena las lamas.

Trabajos que encajan con una persiana nueva

Lo que cambia cuando la persiana sale de un taller propio

Encargar una persiana nueva no debería ser un salto a ciegas. Esto es lo que notarás al hacerlo con nosotros.

El precio, con tu ventana ya medida

Te decimos cuánto cuesta cuando ya hemos medido y abierto el cajón, no antes. Así el precio que oyes es el de tu ventana, con su material y su forma de subirla, y no una cifra de catálogo que luego cambia.

Un solo técnico, del metro al montaje

Aquí no te visita un comercial y después un instalador de persianas que no ha visto tu casa. La misma persona mide, encarga en el taller y monta. Si al montar aparece algo que no se veía, como un soporte flojo o una guía torcida, lo resuelve en el momento porque conoce la ventana desde el primer día. Y si después algo no va como debe, la persiana tiene su garantía y vuelve esa misma persona a mirarla.

Medidas raras sin problema

Como la fabricamos nosotros, un hueco fuera de lo normal no es un obstáculo. Lamas, eje y cajón se preparan para tu ventana, aunque sea la única de la calle con esa medida.

Cajones de la zona que ya conocemos

Después de 17 años, el equipo de Persiesparreguera ha abierto cajones en muchas urbanizaciones y en pisos de Francesc Macià o Can Vinyals. Llegamos sabiendo qué suele haber dentro, y eso se nota en el tiempo que pasamos en tu casa.

Instalación de persianas desde tu llamada hasta la prueba final

  1. 1. Llamada o ficha con tu ventana

    Nos llamas o nos mandas la ficha y nos cuentas qué habitación es, si la persiana actual es de cinta o de manivela y qué te molesta de ella. Si nos mandas una foto del cajón abierto, ya podemos adelantarte opciones.

  2. 2. Visita para medir y abrir el cajón

    Pasamos por tu casa, tomamos la medida a distintas alturas y miramos el cajón por dentro. Ahí mismo te explicamos qué materiales tienen sentido para esa ventana y cuáles no.

  3. 3. Precio y fabricación en el taller

    Con la medida en la mano te damos el precio de cada opción. Cuando eliges, cortamos las lamas, preparamos el eje y, si hace falta, el cajón nuevo.

  4. 4. Montaje y prueba contigo delante

    Desmontamos la vieja y nos la llevamos, colocamos la nueva y ajustamos topes y lama final. Después la ponemos a subir y bajar unas cuantas veces contigo al lado hasta que corre suave, y no nos vamos hasta que tú también lo compruebas.

De qué depende lo que cuesta tu persiana nueva

Cuentan sobre todo cuatro cosas, los metros de la ventana, de qué es la lama, cómo está el cajón y si va con cinta, manivela o motor. También cuenta el acceso, porque no es lo mismo una ventana de dormitorio que un ventanal de ático. Como referencia, estos son los tres niveles que manejamos según los precios habituales de mercado.

PVC en ventana pequeña o mediana · Económico

PVC a medida, montado en el cajón que ya tienes y con cinta. Es lo más sencillo cuando el cajón y las guías están en buen estado.

Aluminio con espuma o alicantina · Moderado

Lama de aluminio aislante a medida, o alicantina de PVC para el balcón. El precio sube con los metros y si hay que cambiar las guías.

Madera, térmica, seguridad o cajón nuevo · Premium

Madera, lama térmica o de seguridad, y los trabajos con monoblock o cajón exterior, donde cuentan más el material especial y las horas de montaje.

Cada ventana es un caso y el precio lo sabes antes de encargar nada. Si quieres conocerlo con tu medida, pide la visita para medir el hueco.

Dudas habituales antes de cambiar de persiana

Lo marcan tres cosas, de qué material es, cuánto mide el hueco y si se aprovecha el cajón. Una de PVC para un dormitorio queda en la parte baja y una de aluminio con espuma, en la media. Arriba van la madera, las térmicas y las que llevan cajón nuevo. La cifra te la damos después de medir, con la opción que elijas delante.

No, en la mayoría de casas. Si el cajón está entero y la persiana nueva cabe enrollada dentro, se trabaja por la tapa del registro y la pared no se toca. Cuando no hay sitio, la alternativa sin obra es un cajón exterior atornillado por fuera. Solo hace falta albañil si el de obra está roto o la ventana ha cambiado de medida.

Aluminio con espuma, casi siempre. Aguanta el calor sin combarse y aísla mejor que una lama de PVC del mismo grosor. El PVC funciona en ventanas pequeñas o que no reciben sol directo, y si lo eliges para poniente, mejor en un color claro. En la visita lo vemos mirando el hueco y las horas de sol que le dan.

No, nuestras persianas salen del taller para montarlas nosotros, y tampoco vendemos material suelto. Tiene su lógica: si la medida falla por un centímetro o el eje no coincide con los soportes, la persiana roza o no cabe enrollada, y ya está fabricada. Como medimos y colocamos los mismos, cualquier ajuste corre de nuestra parte. Si te apetece aprender cómo va, quédate a mirar el día del montaje y te enseñamos a cuidarla.

Sí, es justo donde mejor funcionan. Dan sombra sin que deje de correr el aire y, como no necesitan cajón, se cuelgan del techo del balcón o del dintel de la terraza. En los porches de urbanización que miran a poniente se ven en muchas casas. Solo conviene recogerlas cuando sopla fuerte, para que no golpeen contra la barandilla.

Sí, siempre que el material vaya con el hueco. Un paño de PVC en un hueco pequeño y sin sol directo aguanta muchos años con muy poco cuidado, mientras que la misma lama en un ventanal a poniente se deforma bastante antes. Por eso te decimos qué opción económica aguanta en tu ventana y cuál no.

Poco, porque la fabricamos nosotros y no dependemos de que llegue de otra fábrica. Cuando das el visto bueno al precio, cortamos las lamas y preparamos el eje, y en cuanto está terminada te llamamos para quedar el día del montaje. Ese día desmontamos la antigua, lamas, eje y cinta incluidos, nos la llevamos y dejamos el cajón limpio antes de colocar la nueva. Si quieres guardar alguna pieza que aún sirve, dínoslo y se queda en casa.

¿Toca persiana nueva? Te la medimos en Esparreguera y alrededores

Cogemos el teléfono las 24 horas, también para encargos sin prisa. Llámanos o rellena la ficha y quedamos para ver tu ventana, aquí mismo o en alguno de los pueblos que cubrimos, sea Collbató, Martorell, Abrera, Olesa de Montserrat o Sant Andreu de la Barca.

La ficha

La ficha de tu persiana, en un minuto

Apunta tus datos y lo que notas, y te llamamos nosotros. Si corre prisa, el 936 94 28 89 de Persiesparreguera suena en el bolsillo de un técnico a cualquier hora.

Teléfono

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