Se queda a media altura y no sigue
A mitad de recorrido se clava, como una puerta corredera que se sale de su riel. Casi siempre es una lama torcida que tropieza en el carril o un tope suelto. No tires más fuerte, bájala un palmo y avísanos.
Averías de persiana en casa
¿Notas la cinta sin fuerza al tirar, o el mando pita y la persiana sigue quieta? Con nosotros, cada reparación de persianas en Esparreguera arranca abriendo el registro del cajón para encontrar la pieza rota. Después te damos el importe y, si te encaja, cambiamos esa pieza y nada más.

Lo que ves en casa
No la fuerces y observa primero qué hace, porque cada síntoma señala una pieza distinta. Son los casos que más vemos, igual en un piso del Centre que en las viviendas de Can Rial y de Mas d'en Gall, de persianas anchas y pesadas.
A mitad de recorrido se clava, como una puerta corredera que se sale de su riel. Casi siempre es una lama torcida que tropieza en el carril o un tope suelto. No tires más fuerte, bájala un palmo y avísanos.
La cinta se ha partido o el eje ha perdido su anclaje, y el paño ha caído entero. Déjala como está, porque al levantarla a mano se doblan con facilidad las lamas de abajo.
Un extremo sube más deprisa y notas cómo frota con la ventana. Suele ser un fleje roto o una guía abierta, y si sigues usándola así las lamas acaban marcadas.
El ruido sale del cajón o de la caja del recogedor. Puede ser su muelle gastado, una polea seca o el eje rozando con la tapa, y conviene mirarlo antes de que termine en rotura.
La avería que más se repite
¿Ves hilos sueltos en el borde de la cinta? Roza cada día contra la ranura del recogedor y se va abriendo por el mismo lado, igual que el cuello de una camisa vieja. Cuando por fin se parte, casi siempre lo hace con la persiana arriba.
Desmontamos el recogedor empotrado, destapamos el registro, soltamos del tambor la cinta vieja y montamos otra del mismo ancho, casi siempre la de 22 milímetros o la estrecha de 18. El recogedor funciona como el enrollador de una manguera de jardín, con un muelle que tira hacia dentro. Si ese muelle ha perdido fuerza, lo cambiamos también, porque con él flojo una cinta nueva dura poco. Lo hacemos igual en un piso de La Plana que en una casa de El Castell, y sin agrandar el hueco de la pared.
Para que te dure más, tira siempre en vertical y mira el borde de la cinta cada primavera y cada otoño. Al primer deshilachado, cámbiala, y será un arreglo sencillo en vez de una persiana caída a medianoche.
Pieza a pieza
Cuando no es la cinta, la avería está en alguna de estas piezas, y casi nunca hay que desmontar la persiana entera. En nuestro taller ajustamos lamas, ejes y cajones a medida, algo muy útil en las urbanizaciones de Esparreguera, con medidas de cajón y de eje que hoy no se venden hechas.
Una granizada, una racha de viento o un golpe con la maceta del balcón pueden partir una o dos lamas. Las sacamos por el lateral de la guía y ponemos otras del mismo perfil, de PVC, aluminio, aluminio extrusionado o madera. Tras una tormenta con granizo, baja la persiana y mírala desde dentro: si entran hilos de luz entre las lamas, alguna está abollada. Con viento racheado, déjala recogida arriba o bajada hasta el alféizar, porque un paño a medio bajar golpea las guías.
El eje es el rodillo escondido arriba, y en él se enrolla todo el paño. Si un soporte se afloja, se descuelga y la persiana se para o cae, así que lo enderezamos o lo cambiamos y volvemos a fijar los soportes.
Las guías se abren con un golpe o se llenan de polvo y hojas, y las cerramos a presión o cambiamos el tramo. Si se rompen los topes de la lama de abajo, el paño se cuela en el cajón y ya no baja, y ponemos topes nuevos y, si hace falta, lama final con goma.
Son las tiras de acero que sujetan el paño al eje. Con uno suelto la persiana baja inclinada, y con los dos rotos cae entera.
Si la tapa está pintada o encolada, la abrimos sin dañar el yeso de alrededor. Un cajón suelto o roto por dentro lo reforzamos o lo rehacemos en el taller.
En bajos y casas con la ventana a pie de calle o de jardín revisamos los cierres autoblocantes del eje y el pestillo de la lama final. Así nadie puede alzar el paño desde la acera.
El mantenimiento preventivo es sencillo. Dos veces al año, antes del verano y antes del invierno, pasa una bayeta seca por los carriles y echa un poco de silicona en spray, nunca aceite. Son diez minutos que alargan mucho la vida de la persiana.
En esa misma limpieza, busca tres señales de desgaste: lamas que asoman torcidas por la guía, una cinta que vuelve perezosa a su caja y polvillo blanco en el PVC. Si al soltarla la cinta se queda floja, el muelle del recogedor pierde tensión, y cambiarlo entonces evita la rotura de madrugada.
Arreglar deja de compensar con un paño de lamas cuarteadas que se desmenuzan con los dedos o un cajón deshecho por la humedad. Entonces te lo explicamos sin rodeos y te contamos cómo sería una instalación de persianas hecha para tu hueco.
Persianas con motor
Oyes el motor zumbar sin que el paño suba, la persiana se para a media altura o el mando deja de responder. Primero miramos lo sencillo, la pila del mando o un pulsador de pared con un contacto suelto. Luego pasamos a los finales de carrera, los topes electrónicos que fijan hasta dónde sube y hasta dónde baja el motor, y al receptor de radio. Cuando el motor se ha quemado, va otro de la misma fuerza. Si en tu casa de Can Comelles todas las persianas llevan motor y solo falla una, casi siempre es su receptor o su pulsador, no la instalación entera.
Trabajamos con los motores que más se ven en las casas del pueblo, como Gaviota, Simu o Cherubini. Para los cambios de motor solemos tener en la furgoneta los tamaños de tubo más corrientes. Si lo que buscas es ponérselo a una persiana de cinta, eso es motorización de persianas y va en otra página.
Si el motor se detiene tras varias subidas seguidas, espera un cuarto de hora antes de volver a apretar. Lleva una protección contra el calentamiento que lo para, y insistir no adelanta nada.
Urgencias 24 h
Una persiana caída en un bajo que deja el dormitorio expuesto desde la acera, o la de la habitación que no baja, no pueden esperar a mañana. En Esparreguera atendemos el teléfono día y noche, incluidos sábados, domingos y festivos, y quien responde es uno de nuestros técnicos. Por teléfono nos describes la avería para cargar la pieza correcta y, al llegar, primero aseguramos el paño y luego lo arreglamos.
Cuando la que falla es la persiana de un comercio, la tratamos aparte, en persianas metálicas.
Si buscas otra cosa
persiana nueva a medida · Para huecos donde la vieja ya no aguanta otro arreglo, con material y medida elegidos desde cero.
motor para tu persiana · Para olvidarte de tirar de la cinta y subirla con pulsador, mando o móvil.
Nuestra forma de trabajar
Persiesparreguera suma 17 años de avisos por la comarca, desde Collbató hasta Sant Andreu de la Barca. Hemos visto que la confianza se gana enseñando lo que se hace.
La cinta deshilachada, el fleje partido o un final de carrera que ya no corta donde debe. Viendo la pieza tú mismo, el precio se entiende solo y decides tú.
Si tiene arreglo, se arregla. Solo hablamos de cambiarla cuando reparar ya no tiene sentido, y te explicamos el motivo.
Cintas, recogedores, lamas, topes y motores de uso habitual viajan con nosotros, así que casi todo se resuelve en la primera visita.
La persona que ve tu persiana el primer día es la que la deja terminada, sin que tengas que contar la avería dos veces. El arreglo queda en garantía, y si la misma pieza vuelve a dar guerra, regresa ese técnico.
Paso a paso
Llamas o nos dejas la ficha con lo que notas. Una foto del recogedor o de la ventana nos ayuda a llevar la pieza correcta.
Abrimos la caja del recogedor o la tapa de registro y miramos eje, flejes, guías y topes, sin desmontar nada que no haga falta.
Te mostramos la avería y el importe de cambiar esa pieza. Si prefieres pensarlo, dejamos la persiana asegurada y no seguimos.
Montamos el recambio, ajustamos la tensión de la cinta o los finales de carrera y la recorremos entera, de tope a tope, varias veces antes de cerrar el registro.
Lo que cuesta, por niveles
No publicamos tarifas, pero sí podemos orientarte con lo que se paga en la comarca. Pesan la pieza, el material y el tamaño del paño, si hay motor y el acceso al cajón.
Cinta, cuerda o correa, una o dos lamas sueltas, un tope roto o una guía que hay que cerrar.
Recogedor nuevo, eje o polea, flejes, final de carrera o receptor del motor, o un tramo de varias lamas.
Motor tubular nuevo, cajón rehecho en el taller o un paño con muchas lamas que cambiar.
Para situar tu caso en uno de los tres, pide que te llamemos por la avería y cuéntanos qué hace la persiana. Cuando queda arreglada, nos pagas con Bizum, con tarjeta, en metálico o por transferencia.
Dudas sobre averías
Va según la pieza, y la mayoría de arreglos de vivienda quedan en un nivel económico o moderado. Una cinta o una lama es lo más asequible, un recogedor o un eje suben algo y cambiar el motor es lo que más sube. La visita para verla corre de nuestra cuenta, y el precio exacto te lo damos en casa, delante de la avería.
Sí, en casi todas las enrollables se cambia solo la lama rota, deslizándola por el lateral de la guía. En modelos antiguos buscamos una equivalente o la ajustamos en el taller. El tono puede variar si las demás han perdido color con el sol.
Sí sale a cuenta, siempre que el paño aguante y falle una pieza concreta, por vieja que sea la persiana. El arreglo pierde sentido si las lamas se rompen al doblarlas o hay que cambiar casi todo el paño y también el motor. Eso te lo explicamos en casa, mirando la persiana contigo.
Sí, si es de una de las seis marcas que tocamos a diario, las que más se montan en las casas de la zona, como Becker, Nice o Somfy, entre otras. Si el tuyo es de otra, dinos el modelo al llamar, que suele venir en una etiqueta del cable. Muchas averías, como un receptor que no escucha o unos finales de carrera mal ajustados, se resuelven igual con cualquier fabricante.
Cambiar la cinta es de los arreglos más cortos y queda listo en la misma visita. Con recogedor se alarga un poco, porque hay que sacarlo de la pared y fijar el nuevo. Lo que más rato lleva es abrir sin dañar el yeso una tapa de registro pintada.
Déjala abajo, no la subas a mano y llámanos, que hay un técnico al teléfono las 24 horas. Levantar el paño sin cinta puede doblar las lamas o sacar el eje del soporte. Si está en planta baja, cierra bien la ventana y dínoslo al llamar.
No, no vendemos material ni piezas por separado para que las coloque cada uno. Las cintas, recogedores, lamas y motores que viajan en la furgoneta son para montarlos nosotros en tu ventana, y así respondemos del arreglo completo. Si lo que te ha pasado es que la cinta se ha escapado hacia el cajón, no abras el registro a ciegas, porque el paño sin sujeción puede caer. Llámanos y la volvemos a fijar al tambor del eje.
Aviso de avería
Somos persianistas de Esparreguera y atendemos avisos en todos los barrios, de El Castell a Can Vinyals o la Colònia Sedó. Cubrimos además Abrera, Olesa de Montserrat, Collbató, Martorell y los demás pueblos de alrededor. Descríbenos qué hace la persiana y salimos con la pieza adecuada.
Apunta tus datos y lo que notas, y te llamamos nosotros. Si corre prisa, el 936 94 28 89 de Persiesparreguera suena en el bolsillo de un técnico a cualquier hora.